A él le va bien así. A ti, no tanto.
Hay una frase que me jode especialmente.
“Cuando lo tenga todo claro, empiezo.”
Ya, claro.
¿Sabes cuánta gente me ha dicho eso?
¿Sabes cuántos de ellos han empezado?
Pues eso.
Mira, lo de “tenerlo todo claro” es una trampa.
Porque nunca lo tienes todo claro.
Nunca.
Ni tú, ni yo ni nadie lo tiene todo claro.
Ni antes de empezar, ni después de facturar 100K al mes, ni cuando llevas 10 años en esto.
La claridad no viene antes de actuar.
Viene después.
O sea, tú tomas una decisión, ves qué pasa, ajustas.
Y así.
Pero claro, eso no te lo dice el “business coach” de insta que te vende el curso de “diseña tu negocio perfecto antes de lanzar”.
Ese prefiere que sigas comprándole su mierda en vez de tomar decisiones.
Normal. Le va bien así.
A ti no tanto.
El caso es que el domingo 1 de marzo a las 18h voy a hacer algo que demuestra exactamente esto.
Voy a coger un perfil —alguien que podría ser tú— y voy a montarle un negocio libre completo.
En 30 minutos.
Sin tenerlo todo claro.
Solo decisiones. Una detrás de otra.
Para que veas que se puede avanzar sin el plan perfecto.
Porque el plan perfecto no existe.
Y esperarlo es la excusa más cara que vas a pagar en tu vida.
Te apuntas ahí: