Abrí los ojos y no sabía dónde coño estaba.
Luz blanca. Techo raro. Pitidos de máquinas.
Me costó unos segundos entender que estaba en la UCI.
Puta madre.
Me habían trasplantado un riñón hacía unas horas. Entré a quirófano sobre las cuatro y pico. Salí sobre las nueve. Ni idea de lo que pasó en medio, iba chutado hasta las trancas.
En realidad, esto no fue ninguna sorpresa, ¿sabes? Era el desenlace más lógico después de años arrastrando una insuficiencia renal. O sea, estaba claro que acabaría así. Solo era cuestión de tiempo.
Pero de lo que sí me acuerdo perfectamente es de lo que pasó después.
Me acuerdo de mirar el techo.
Me acuerdo del silencio.
Y me acuerdo de un pensamiento que me vino a la cabeza y que no se ha ido desde entonces ni se va a ir jamás.
“Esto se ha acabado.”
No el susto. No la operación. No la insuficiencia renal, que esa por fin también se había acabado después de años jodido.
Lo otro.
La vida que llevaba hasta ese momento.
Depender de una nómina. Depender de que alguien me renueve un contrato. Depender de la voluntad de un tercero para pagar mis facturas.
Insisto, eso se había acabado.
Ahí, tumbado en la UCI, con un riñón nuevo, el cuerpo reventado y 40 grapas en el costado, me hice una promesa:
“A partir de ahora, mi vida no va a depender de nadie. Ni de personas, ni de empresas, ni de gobiernos. Todo será mi absoluta responsabilidad. Lo bueno y lo malo, todo 100% mío.”
¿Sabes ese momento en el que algo hace clic dentro de ti?
Ese momento en el que sabes —no crees, sabes— que no puedes seguir como hasta ahora.
Pues eso me pasó a mí en esa cama.
Yo tomé una decisión en esa UCI.
Y casi diez años después, tengo un negocio libre, simple y rentable. Sin redes. Sin equipo.
Pero, ¿sabes qué? No fue fácil. De hecho, la cagué primero.
Monté un negocio que facturaba bien. Bastante bien. Pero, a ver, era un negocio que intercambiaba tiempo por dinero. Yo estaba en el centro de todo. Si no curraba, no entraba pasta. Y eso significaba estar apagando fuegos todo el día, enganchado al móvil como un gilipollas, sin poder tomarme un puto día libre.
O sea, había conseguido no depender de nadie… pero me había construido una cárcel con mi nombre en la puerta.
No era un negocio libre. Era un curro disfrazado de emprendimiento. ¿Sabes lo que te digo?
Y lo peor es que el sistema está montado para que acabes así. Da igual si vienes de una oficina o de un curso de marketing: el camino que te venden no termina en libertad. Termina en esto.
Entonces, justo entonces, solté todo cuando “mejor” funcionaba. Y es la mejor decisión que pude haber tomado.
Porque ahora sé exactamente qué funciona y qué no. Qué tipo de negocio te da libertad y cuál te la quita.
Por eso he creado el Método Libertas.
Para que tú no tengas que esperar casi diez años en descubrirlo.
Mira, el Método Libertas es un programa de 12 semanas para vivir muy bien de lo que sabes con un negocio libre que financie la vida que eliges. Con mi acompañamiento directo durante 3 meses.
Entre otras cosas, verás:
√ Por dónde empezar cuando no sabes por dónde empezar. El orden exacto de los pasos para no perder el tiempo haciendo cosas que no tocan.
√ Un método absurdamente simple para elegir una idea de negocio que tenga sentido. Sin pasarte meses dudando. Sin inventar nada. Extrayéndola de lo que ya sabes hacer.
√ La forma más contraintuitiva de definir tu nicho que te hará ganar más dinero diciendo “no” a ciertos clientes.
√ Cómo montar una oferta que se entienda en 10 segundos. Que la gente quiera comprar. Y que no te obligue a explicarla 45 minutos en una llamada.
√ El tema del precio: una forma extrañamente liberadora de ponerle precio a lo que haces sin cagarte, sin infravalorarte y sin sentir que estás robando a nadie. Cobrando lo que vale y respetándote a ti mismo.
√ Una estrategia poco habitual para captar clientes sin redes sociales, sin bailes, sin postureo y sin estar todo el día creando contenido que nadie ve.
√ El sistema exacto que uso para vender por email sin parecer un vendehúmos y sin perseguir a nadie.
√ Cómo solucionar todo el tinglado técnico en una tarde. Sin ser ingeniero. Sin volverte loco con herramientas. Sin necesidad de estudiar informática.
√ La forma más simple de montar todo esto sin empleados, sin socios, sin carga operativa y sin meter la casa en publicidad.
√ Cómo estructurar tu negocio para que funcione aunque tú no estés. Que las ventas entren mientras duermes, mientras estás de vacaciones o mientras simplemente no te apetece trabajar.
Y además de todo esto, te daremos acompañamiento emocional para cuando te bloquees. Porque va a pasar. Vas a llegar a un punto donde sabes lo que toca hacer pero no lo haces. Miedo, parálisis, “quién soy yo para esto”. Para eso están las 3 sesiones con Marta. Ella se encarga de la parte que yo no puedo darte: la el sostén emocional. Y esto, buscas y buscas, pero no lo encuentras en programas de menos de 5.000€. Aquí, lo tienes incluido.
Eso sí: esto no es magia. Es curro. Si buscas atajos, aquí no los hay.
Vale, hablemos de pasta.
El precio del Método Libertas es de 200€.
Y antes de que pienses si es caro o barato, te cuento una cosa.
He vendido programas similares a este por 1.000€. Con menos material y sin el acompañamiento que incluye esto.
Pero esta es la primera edición. Y quiero que entre gente comprometida, no mirones ni acumuladores de cursos. Esos fuera.
Por eso el precio de entrada es 200€. El más bajo que tendrá este programa en toda su historia.
A partir del lunes 2 sube a 250€. La semana siguiente a 275€. Y la última semana a 300€. El viernes 20 de marzo cierro acceso hasta la próxima edición, que naturalmente será más cara.
Dicho esto, si entras hoy, además del programa completo, te llevas dos cosas extra.
La primera es la Máquina Mínima Ventas. Una guía en vídeo donde te enseño a montar todo el tinglado técnico en una tarde con solo 2 herramientas: MailerLite y Stripe. Los 7 pasos exactos para que no te quedes atascado con la tecnología.
La segunda es un mes extra conmigo. En lugar de 3 meses de acompañamiento, tendrás 4. Este bonus desaparece el 1 de marzo a medianoche. Luego ya no estará.
El sábado 21 de marzo arrancamos.
¿Por qué el 21? Porque es el día que conocí a Marta, mi mujer. Que, por cierto, es nutricionista. Sí, como el ejemplo que has visto en el vídeo. No es casualidad. Ella es la razón por la que conozco tan bien ese mundo. Y quiero que este programa arranque un día que significa empezar algo importante.
Si tú también quieres entrar, es aquí:
PD1: ¿De verdad crees que no vas a amortizar 300€ con algo que te enseñe a montar un negocio que funcione sin ti? ¿Con un sistema que te dé claridad de una vez? ¿Me lo dices en serio? Vamos, no me jodas.
PD2: Una cosa más. Esto que compras hoy no se queda ahí quieto, ¿sabes? O sea, el Método va a ir mejorando. Nuevas lecciones, mejores recursos, lo que vaya aprendiendo que funciona en mis negocios y los de mis clientes, lo añadiré. Y tú, por estar dentro ahora, tienes acceso a todo eso. Sin pagar más. Para siempre. Los que vengan después pagarán más. Tú, no. Tú ya estarás dentro.
Preguntas frecuentes e indecentes sobre el Método Libertas.
¿Qué incluye exactamente?
12 semanas de formación en audio. Cada módulo viene con plantillas, checklists y material listo para que solo tengas que rellenar. 3 meses conmigo en grupo privado. 3 directos de preguntas y respuestas. 3 sesiones con Marta para la parte emocional (bloqueos, miedos, cabeza). Y la Máquina Mínima de Ventas de regalo para solucionarte la parte técnica.
¿Cómo es el material?
En audio + recursos en Notion. La mayoría de gente lo hace en vídeo para que percibas que es mejor y poder cobrarte más. Pero en el fondo es lo mismo. Te digo más: en audio lo escuchas donde quieras, cuando quieras. Sin vídeos que lo único que hacen es pasar diapositivas. Eso lo dejamos para los de marketing. Esto es para gente inteligente.
¿Cuándo tendré acceso?
En cuanto pagas recibes un email con todo.
¿Cuándo arrancamos?
El sábado 21 de marzo. El viernes 20 cierro acceso y no podrás entrar. ¿Por qué el 21? Te lo he contado arriba.
¿Me sirve si estoy empezando desde cero?
Sí. De hecho, mejor. No tienes vicios ni historias raras que desmontar.
¿Y si no tengo claro mi nicho o mi idea?
Para eso están las semanas 1, 2 y 3. Ahí verás exactamente cómo encontrar tu idea, validarla y definir a quién le vendes. Yo me ocupo.
¿Y si ya tengo un negocio que no me funciona?
Mejor. Tienes experiencia. Solo te falta el sistema.
¿Cuánto cuesta?
200€ la primera semana. Luego sube a 250€, después a 275€ y la última semana a 300€. El viernes 20 de marzo se cierra y no podrás entrar. Es decir, que si entras antes pagarás menos que otros por exactamente lo mismo. Eso mola.
¿Es una suscripción?
No. Pagas una vez y ya. El material es tuyo para siempre.
¿Alguna vez bajará de precio?
Jamás. Ni viernes negros, ni lunes violetas, ni domingos amarillos. La única garantía que puedo darte es que el precio solo hará que subir en el futuro. Recuerda que algo muy similar a esto lo he vendido por 1.000€.
¿Es caro?
No me jodas.
¿Hay soporte?
Sí. Yo. Durante 3 meses. En grupo privado. Respondo yo, no un asistente, no una IA, no Irene Montero. Yo.
¿Hay devolución?
No. Y te digo más: si me haces esta pregunta, no te quiero como cliente.
¿Dónde están los testimonios?
No hay. Los de marketing recomiendan inventárselos o poner de otros productos. Pero no voy a faltar a tu inteligencia. Esta es la primera edición y nadie lo ha hecho todavía. Los habrá. Pero tú no los verás porque estarás dentro.
¿Me conviene?
Si llevas meses dando vueltas sin montar nada, sí. Si buscas otro curso para acumular, no.
¿Es una buena inversión?
Solo si vas a aplicar lo que enseño. Si no, es tirar el dinero.
Dicho todo eso, la vida es demasiado corta para cometer los errores de los demás.