Casi nada es definitivo, salvo esto.
A ver, te cuento una cosa.
De la gente que conozco aquí en Andorra que vive bien de sus negocios, hay de todo.
Por ejemplo, hay gente que vende por llamada. Y gente que no ha llamado a un cliente en su puta vida.
Millonarios con cien millones de seguidores. Y millonarios sin redes sociales.
Gente con podcast. Gente sin podcast. Gente con YouTube. Gente que no sabe ni editar un vídeo.
Tíos con coches caros. Y tíos sin coche propio.
Listos y gilipollas. De los dos.
O sea, ¿me sigues?
Casi nada es definitivo.
¿Teléfono o no teléfono? Da igual.
¿Redes o no redes? Da igual.
¿Membresía o curso o servicio o lo que coño sea? Da igual.
Casi todo da igual.
Salvo una cosa.
Nno conozco ni a una sola persona que haya hecho pasta pensando.
Ni preparando.
Ni esperando a que todo esté perfecto.
Ni leyendo un libro más.
A ninguna. Cero pelotero.
Y mira que conozco a unos cuantos.
El lunes abro acceso a la Mentoría.
7 meses cerrada. Probablemente no abra otra vez hasta 2027.
Dentro me escribes. Te respondo yo. El único sitio donde lo hago de forma privada y personalizada.
Dentro hay más de 40 lecciones sobre cómo montar un negocio digital que funcione sin ti. Idea, cliente, oferta, captación, conversión.
Si entras después de que cierre el archivo, solo accedes a lo nuevo.
Te aviso con tiempo.
Mañana te cuento por qué no te falta confianza. Te sobra otra cosa.