Esto es lo que te separa de vender todos los días.
Esto separa al que vende con continuidad del que aparece dos días, desaparece quince y luego se pregunta por qué no vende.
Ya, ya sé lo que estás pensando: “qué pereza”.
Y por eso precisamente funciona.
Porque la mayoría no tiene un negocio. Tiene rachas.
Una semana se vienen arriba.
Dos semanas se deprimen.
Un día venden y al siguiente se esconden.
Y a eso lo llaman “estrategia”.
Acabo de subir la lección de esta semana al área privada de los alumnos de mi Mentoría.
Si eres uno de ellos, ya la tienes.
Hoy va de arreglar eso.
De poner una columna vertebral.
De dejar de ir a trompicones.
De que vender no sea un evento mensual con sudores fríos, sino algo que ocurre porque estás ahí.
Como te digo, si estás dentro de la Mentoría, ya la puedes escuchar y aplicar.
Luego, que te vaya mejor que a tu competencia es lo normal.
Si no eres alumno, te la pierdes.
El acceso a Mentoría está cerrado.
Lo dije la semana pasada, pero es que sigue cerrado.
Y va a seguir cerrado.
Luego siempre hay alguien que escribe: “¿y cuándo abres?” “¿y si entro solo este mes?” “¿y si pago más?”
No.
Así que es esto.
Si no estás dentro de la Mentoría, asúmelo. Y empieza por donde sí puedes entrar: