Esto piensa tu cliente de ti
Lo único peor que no saber qué vendes…
…es saberlo, y sonar como si no lo supieras.
Me explico:
Hoy, en una reunión, suena fluido.
Mañana, con otro cliente, pareces leer un guion que ni tú entiendes.
Pasado, en un post, cambias medio mensaje porque “te salió así”.
Tú crees que eres versátil.
Ellos piensan que no tienes ni puta idea.
Y si tu mensaje cambia cada día… asumen que tu negocio también.
Porque si tu mensaje cambia cada día, ¿qué crees que piensa que pasa dentro de tu negocio?
¿Eh?
Exacto: que es igual de inestable.
Y la gente no mete su dinero en algo inestable.
Es como ese bar que cada semana cambia el menú, el horario y hasta el camarero.
Entras una vez por curiosidad.
Pero no vuelves.
Tu cliente igual.
Por eso, con un mensaje inestable, da igual que tengas el mejor producto del planeta:
No va a vender lo que podría.
Ni lo que debería.
Y no es porque seas tonto.
Es porque nunca te has parado a estabilizar tu mensaje para que siempre suene claro, coherente y repetible.
Para que dé igual si lo dices tú en una reunión, en un email o lo lee en tu web:
La persona entienda lo mismo. Y quiera comprar.
Ese trabajo, que no es nada complicado si te lo explican bien, lo vemos paso a paso en mi newsletter privada.
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