Excitante Anuncio.
La gente inteligente improvisa. Y luego se pregunta por qué sigue igual.
Los tontos también, pero no se hacen preguntas.
Improvisar da una sensación cojonuda durante un rato.
Movimiento, actividad, ideas y la dopamina justa para no admitir que no sabes qué cojones estás haciendo con tu tiempo.
Cambias de enfoque, de herramienta y de opinión y lo llamas iterar para no llamarlo perder el tiempo.
Luego pasan los meses sin que pase nada.
Y sigues exactamente igual, pero con más vocabulario.
Cojonudo.
En mi sesgada opinión del día, solo necesitas una cosa para salir de ahí.
Anota bien porque es algo que puede cambiar el eje de rotación de la Tierra para siempre:
Necesitas saber qué cojones estás haciendo esta semana y por qué.
Mañana voy a anunciar algo nuevo que, naturalmente, no es que mis alumnos ya sepan.
Es que ya están dentro.
En todo caso, lo que anunciaré mañana no sirve para aprender más.
Ya has “aprendido” suficiente.
Lo que mañana voy a contarte es para que dejes de fingir que improvisar es una estrategia válida.
-
Para no empezar el lunes con la sensación de que vas tarde, pero no sabes a qué.
-
Para no pasar tres días dando vueltas antes de admitir que no tienes ni puta idea de qué toca ahora.
-
Para dejar de pegar volantazos cada dos meses solo para sentir que sigues vivo.
-
Para que la semana no sea una sucesión de tareas sin alma que te mantengan ocupado pero quieto.
-
Y para no tener que volver a reinventarte en marzo, en junio y en octubre jurándote que esta vez sí.
Y ya, sé positivamente que a mucha gente le va a parecer una mierda.
Perfecto.
Mañana te digo qué es y cuando puedes entrar con precio Fundador.
Y ya decides si sigues jugando a emprender o si te apetece dejar de mentirte.
Mañana.