Malamente.
El otro día estaba en una boda y me sentaron al lado de una chica de veintipocos que me dijo que era influencer de Instagram.
No sé si me sentaron con ella porque se enteraron de que vivo en Andorra o qué. Ya sabes, la asociación fácil. Pero ahí me pusieron.
Y yo, pues oye, qué bien. ¿Y qué tal te va?
Y la chica me empieza a contar. Que si cinco horas al día grabando, que si editando reels, que si filtros, que si hashtags, que si el algoritmo.
Y le digo: cojonudo, ¿y de facturación cómo andas?
Se queda callada.
Cero.
Sonido de grillos.
No doscientos. No veinte. Cero euros. Y lleva años así.
Suerte que no le pregunté por su EBITDA…
En fin, que lo curioso del asunto es que la chica se siente empresaria digital. Y lo peor: todo su entorno la aplaude. “Qué bien lo haces.” “Seguro que algún día lo petas.” “Eres súper constante.” “Ánimo que pronto un reel se te irá viral”.
Pero nadie, absolutamente nadie le da el cogotazo que necesita.
Y mira, me dirás: Jordi, yo no grabo reels ni hago el imbécil en Instagram.
Ya, ya lo sé. Y bien que haces. Solo con esto estás por delante del 99% que hace el mono ahí afuera.
Pero a lo mejor llevas meses “preparando el lanzamiento” sin lanzar. O “ajustando la oferta” sin enviar un email de venta. O “construyendo la marca” sin que entre un puto euro.
Y cuando alguien te pregunta cuál es tu estrategia para ganar dinero, le hablas de “sembrar”, de “visibilidad”, de “primero hay que crear audiencia”.
Sembrar mis cojones.
Llevas sembrando desde que Rosalía sacó el Malamente.
Mira, es que te lo digo tal cual:
Si llevas más de seis meses con tu negocio y no facturas, no tienes un negocio. Tienes un hobby caro disfrazado de emprendimiento guay. Y el coste de oportunidad, los meses que llevas sin facturar mientras “preparas”, es el precio más alto que estás pagando sin darte cuenta.
¿Que por qué te digo todo esto?
Pues para que entres a la Mentoría de Negocios Libres, para qué va a ser jajajaj.
No, en serio.
Porque si llevas meses así, el problema no es que no curres. Es que estás metiendo la energía en el sitio equivocado. Y no lo sabes porque no tienes a nadie que te lo diga.
Dentro de la Mentoría tengo una lección que se llama “El mapa de la captación”. Ahí te enseño las 5 formas reales de traer gente a tu negocio y cómo elegir por cuál empezar según tu caso.
Todo sin las ñoñerías que te cuentan los de marketing que no saben de marketing.
No obstante, hay algo más.
Esa lección y las otras 40+ que ya hay dentro, desaparecen para los nuevos el domingo a las 23:59h.
Eso significa que si entras antes, te las llevas todas. Captación, email, carta de ventas, lanzamientos, automatización. Todo. Así hasta más de 40.
Si entras después, te las pierdes.
100€ al mes. Sin permanencia.
Y con mi acompañamiento directo para que dejes de sembrar y empieces a recoger de una puñetera vez.