¿Me tomas por imbécil?
¿Conoces la historia de Fat Tony?
Es de un libro de Nassim Taleb. Un tío muy muy listo que escribe cosas que joden.
El caso es que van y lanzan una moneda. Cara o cruz. Y sale cara. Otra vez. Cara. Y otra. Cara. Y así 99 veces seguidas.
Noventa y nueve.
Entonces preguntan: ¿probabilidad de que la siguiente sea cruz?
Y un ingeniero con doctorado, el típico tío muy formado, dice: “50%. Cada tirada es independiente.”
Y Fat Tony, un tío de barrio, sin estudios, que huele la calle, dice: “¿Me tomas por imbécil? La moneda está trucada.”
¿Quién tiene razón?
Fat Tony, obviamente. Porque es un tío de barrio y sabe más que los de marketing que no sabe de marketing jajajaj
No, porque en la vida real, si algo sale cara 99 veces seguidas, el problema no está en la probabilidad.
Está en la puta moneda.
Y mira, no es que el ingeniero sea tonto. De hecho sabe más que Fat Tony. Pero piensa dentro de la caja que le dieron en la universidad. Fat Tony mira lo que tiene delante y se fía de lo que ve, no de lo que dice el manual.
Lo mismo tú eres ese ingeniero.
Me refiero a que llevas meses haciendo exactamente lo que dicen los cursos. Crea contenido. Publica en redes. Monta tu lead magnet. Diseña tu embudo. Sé constante.
Y no vendes.
O no tanto como te gustaría.
Y en vez de pensar “oye, igual el manual está mal”, piensas “no soy suficiente”. “Me falta algo”. “Necesito otro curso”.
Tío, que la moneda lleva saliendo cara 99 veces y tú sigues apostando a cruz porque el libro dice que es 50%.
El problema no eres tú. Es la moneda.
Y la moneda, en tu caso, es que no tienes una carta de ventas que funcione sola. Me refiero a una página que explique qué haces, para quién, qué problema resuelves, qué incluye y cuánto cuesta. Una página que venda por ti mientras tú duermes, cenas, paseas al perro o te vas al monte.
Lo sé porque si la tuvieras, sí venderías lo que te gustaría.
¿Y sabes qué te venden en vez de eso? Que hagas más reels. Que seas más constante. Que te grabes hablando a cámara.
A ver, ¿tú te vas a un restaurante, te sientas y el camarero te dice “no hay carta, pero el chef es muy constante en redes”?
No, ¿verdad? Quieres la carta. Quieres saber qué hay, cuánto cuesta y decidir.
Pues tu cliente, igual.
Dentro de la Mentoría hay una lección que se llama “Escrita y bendita”. Te enseño a montar una carta de ventas que funcione sola. La estructura completa, sección por sección, por qué va cada parte donde va, y cómo adaptarla a tu producto.
En definitiva, te enseño a crear cartas de ventas tan buenas como esa de ahí abajo: