Por favor, a partir de ahora empieza a hacerlo peor.

Ojo a esta, que no tiene desperdicio.

Cafetería. Jefa reunida con empleada.

El caso es que la jefa le estaba diciendo a la empleada que tenían que revisar su contrato. Que cobraba demasiado por variable.

O sea, ¿me sigues? La tía había vendido tanto que su variable se había disparado. Y en vez de felicitarla, la jefa le decía que había que recortárselo.

Traducción: has hecho tu trabajo demasiado bien, así que te vamos a penalizar por ello. Por favor, a partir de ahora empieza a hacerlo peor.

Y la empleada ahí sentada, asintiendo, con cara de “bueno, será lo normal.”

Joder.

Joder, joder, joder.

Pues mira, absurdo cuando lo ves desde fuera, ¿no?

Pues igual tú haces lo mismo.

Cada día. Contigo mismo.

Tienes miedo a subir precios. No insistes en el cierre porque “no quiero ser pesado”. No ofreces más productos porque “igual el cliente se ofende”. No cobras lo que vale tu trabajo porque “¿y si se van?”

¿Te suena, no?

Pues eso.

Y lo peor es que no tienes jefa española. No hay empresa. No hay nadie recortándote nada. Solo tú.

Tú, recortándote el sueldo variable porque te da miedo cobrar lo que vales.

Y mira, es que la frase que más me jode cuando la escucho es: “Es que no quiero que piensen que soy caro.”

¿Caro comparado con qué, tío? ¿Con el que no cobra nada y no tiene negocio? ¿Con el que regala su tiempo y luego se queja de que nadie le valora?

Vamos, no me jodas.

Si tú vives mejor, los primeros que vivirán mejor serán tus clientes. Porque tendrás más energía, más foco, más ganas de ayudarles. Es de puto sentido común.

En fin, dentro de la Mentoría hay una lección llamada “Valor de Única Propuesta”.

Sirve para que aprendas a definir exactamente qué haces, para quién, y por qué deberían pagarte lo que cobras sin que se te mueva una ceja al decir el precio. Que cuando alguien te pregunte “¿cuánto cuesta?” no te pongas rojo ni empieces a justificarte como si estuvieras pidiendo perdón por existir.

Esa lección y las otras +40 desaparecen mañana a las 23:59h.

Insisto, mañana.

Eso significa que si entras más tarde no podrás acceder a este material nunca más.