El problema no es que las redes sociales sean malas, el problema es otra cosa.

Leía el otro día que un fulano estuvo años construyendo audiencia en Twitter.

Comentarios. 5 tuits al día. Retweets. Hilos. Todo el circo.

Le iba bien. Tráfico, leads, pasta entrando.

Una noche, Twitter decidió que los enlaces externos molestaban.

Cambio de algoritmo.

De la noche a la mañana, perdió el 95% de su tráfico.

Años de trabajo. Puf. Desaparecidos.

¿Y qué hizo?

Se fue a LinkedIn. A empezar de cero.

Al principio, bien. Seguidores, engagement, leads otra vez.

Hasta que LinkedIn cambió su algoritmo.

Y vuelta a empezar.

La moraleja no es “las redes son malas”.

La moraleja es: si construyes sobre terreno que no es tuyo, las reglas las pone otro.

Y ese otro no te debe nada.

En cambio…

Tu lista de email es tuya.

Tu sistema de ventas es tuyo.

Tu web es tuya.

Nadie te puede cambiar el algoritmo de tu lista de correo.

Nadie te puede tumbar el negocio porque un ingeniero en San Francisco decidió que ahora toca otra cosa.

El Método Libertas no va de crecer en redes. Si lo que buscas es crecer tus followers y tu ego, lo siento pero no puedo ayudarte.

El Método Libertas va de construir sobre terreno tuyo.

Lista. Oferta. Sistema.

Cosas que controlas tú.

Que no dependen de que Zuckerberg se levante con buen pie.

250€.

El domingo a las 23:59h sube a 275€.