Si tu plan es este, estás jodido.

Conozco tíos aquí en Andorra que facturan millones con sus negocios onlne y están más reventados que cuando cobraban 1.500 de nómina.

No es coña.

Y tiene sentido si montas un negocio que te da dinero pero te roba libertad.

Más clientes.

Más estrés.

Más WhatsApps a las 23h.

Más domingos “preparando la semana”.

Más viernes pensando en el lunes.

Eso no es libertad.

Eso es el mismo curro de mierda pero con el ego bien acariciado.

Y mira, no digo que el dinero no importe. No soy podemita profundo, claro que importa.

Pero si el plan es “cuando facture X, entonces viviré bien”… estás jodido.

Porque X siempre se mueve.

Primero eran 3.000. Luego 5.000. Luego 10.000. Luego 50.

Y sigues igual de agobiado, solo que ahora con una hipoteca más gorda y más gastos fijos que justifican seguir en la rueda.

La libertad no es un premio que llega cuando facturas suficiente.

La libertad se diseña antes.

O no llega nunca.

El domingo 1 de marzo a las 18h voy a montar un negocio libre completo en 30 minutos.

Y lo primero que voy a decidir no es qué vender ni a quién.

Lo primero es: ¿cómo quiero vivir?

Todo lo demás sale de ahí.

Si no empiezas por ahí, acabas con un negocio que factura pero que te tiene secuestrado.

Y eso, bienvenido, ya lo tenías antes. Se llamaba nómina.

Te apuntas ahí: